lunes, 18 de mayo de 2009

FIDEL: EL DICTADOR Y EL JUSTO

El 12 de mayo, al observar la primera plana de La Jornada, la nota principal saltó a mi vista como serpiente desquiciada: “El gobierno mexicano ocultó la epidemia por la visita de Obama: Fidel Castro”. ¿Pero qué le pasa? -me dije a mi mismo-. Ahora resulta que somos unos mentirosos y que nuestro gobierno puso en peligro al mundo entero y en particular a la isla de “hombres libres y sin dueños” que viven en Cuba.

El 11, Fidel Castro Ruz, escribió una de sus reflexiones que publica en La Jornada, salió el martes y con letras muy grandes. Su articulo se llama: “Lo que pasó por mi mente”. Ahí, en un comentario de 460 palabras, el casi extinto líder cubano, declaró que el día 12 Cuba anunciaba el primer caso de influenza humana en la isla, y culpó al gobierno mexicano de haber “ocultado” información al mundo en la víspera de la llegada de Barack Obama. Qué ridículo.

Lo digo porque ni siquiera presenta argumentos convincentes que hagan valer su sentencia, sólo menciona que fue detectado un estudiante mexicano de medicina que cursa estudios en la isla. Se limita a decir que los ministros de países no alineados, “expresaron su profunda preocupación y solidaridad al gobierno y al pueblo de México”, o sea, ¿solidaridad cubana?

Podría ser que el gobierno no divulgó como rayo la información, y si en el principio de todo lo supo y coincidió con la llegada de Obama, ¿había qué hacerlo si no contaban con plena certeza? Hay cosas que me parecen lógicas, como las medidas de Cuba de cancelar vuelos a México, pero que no dejan de ser exageradas. Lo cierto, es que Cuba actuó como China, “ah”, se me olvidaba que el gobierno chino es una dictadura y que Cuba es la misma cosa. Fidel se queja de esa mentira de “ocultar” datos, y ellos ocultan infinidad de información a sus propios habitantes.

Alguna vez escuché que Fidel había muerto hace mucho (espiritualmente), que su cuerpo es el que andaba dando brincos. Pobre Fidel, triste es saber que sólo cuenta los minutos para su muerte, y que el remordimiento de haber podido hacer algo trascendente por la isla lo tiene aun pensando. Pobre Fidel, tan pronto olvidó que al pueblo mexicano fue a quien acudió en 1955, exiliado del régimen de Fulgencio Batista en Cuba. Lo peor es que la senadora Yeidckol Polevnsky en México, diga que Fidel “siempre ha tenido la razón”. Qué vergüenza.

En su artículo: “Cambios sanos en el Consejo de Ministros”, habla de Felipe Pérez Roque y otros ministros, señala que a ninguno de ellos los puso o los quitó, y que además ninguno manifestó inconformidad alguna (¿hubieran podido?). Puntualiza que la miel del poder les impidió conocer sacrificio alguno. Yo creo que el sacrificio fue su destitución, empezaron al revés, porque Fidel inicio con un “gran” sacrificio y aun no suelta la “miel del poder”. Que ironía.

Los cubanos viven bien porque el gobierno subsidia muchísimo todo (luz, agua, gas, comida… pero viven muy restringidos). A la vez muchos son muy flojos y por una pulsera de diez pesos las cubanas (no todas) están dispuestas a prostituirse. ¿Cuál será el legado castrista cuando muera Fidel? ¿Una isla de hombres “libres y sin dueños” que escapan de ella en balsas? O ¿una “revolución” que inicio hace 50 años y que nomás no termina? Caramba, ¿cuántos compartirán esa frase de Fidel de “¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!”? Pareciera que “la patria” no les ha llegado a esos cubanos, aunque la muerte se acerca cada vez más a Fidel.

Esas son las “ideas” que le deberían estar pasando por la mente, y que debería expresar, no estar lanzando trivialidades como que ahora ellos pagan “los platos rotos” por la influenza. Por favor, Fidel seria el último entonces, en decirnos que somos mentirosos e injustos. Pero, Fidel es un dictador, qué podemos esperar de él.

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