martes, 21 de diciembre de 2010

AMLO, el redentor 'divino'

Si no conviene no lo hagas, si no es verdad no lo digas. Sé dueño de tus inclinaciones” (Marco Aurelio)

Lo que hoy nos tiene aquí no es otra cosa que lo dicharachero que resulta el tabasqueño. Y desde luego su espíritu de mitómano que no ha dejado de rondar por prácticamente todos los rincones del país desde 2006. Aunque pareciera que la personalidad de Obrador es indescifrable, la verdad es otra y podemos desnudarle a la luz de los hechos.

Rosalía Vergara reporta para la revista Proceso, a través de una nota titulada “Humanizar a México mediante el cristianismo, sugiere AMLO” (20 de diciembre 2009), que el tabasqueño tiene un lado humano o algo por el estilo.

Y es que no es bizarro pensar que en el país se requiere urgentemente una suerte de humanización por doquier, y cómo no va a ser si somos humanos, peor sería seguir ante el sendero de la alienación total, como es actualmente el mundo.

El dicho poco decente que vino a catapultar el buen Andrés en esta ocasión, lo dijo a través de una de las redes sociales en Internet, el famoso Twitter. Para esta “amarga navidad”, dijo, es penoso que muchos mexicanos la vivirán en lo más hondo de la pobreza, y por ello “el cristianismo es el amor al prójimo y eso es lo que se necesita para mejorar las condiciones del país.” Tal como leyó usted.

¿Quiere decir que a AMLO ya le brotó lo religioso? Pues, efectivamente. Nada se pretende tener aquí contra una de las tres religiones monoteístas más importantes del orbe, baste decir la primera en preponderancia por encima del Islam y el Judaísmo, religiones que por cierto, las tres nacieron en Medio Oriente.

En fin. El punto es que AMLO no puede permitirse hacer uso de argumentos ‘divinos’ para allegarse votos, o mejor dicho sí lo puede hacer, pero no podemos dejar de verlo como un engaño.

La farsa para los mexicanos estriba en que nosotros, tan menesterosos por estos días, debemos acudir de brazos abiertos y refugiarnos en los valores del cristianismo para ser mejores personas y al final un mejor país. He escuchado otros tantos disparates del ex candidato pero como este ninguno.

¿Cómo es posible que sus asesores no le hagan pensar un poco? ¿Por qué nos quiere engañar con que la religión –y en particular una– es la solución a todos los males? La religión indistintamente ha funcionado para bien y para mal en el planeta, pero no se puede hacer de ésta –cualquiera que sea– el camino de un Estado, mucho menos de un Estado secularizado como lo es México, siendo uno de los poquísimos estados en el mundo genuinamente laicos (a pesar de los pesares).

Ahora resulta que Obrador viene a reivindicarse como el redentor ‘divino’ de los mexicanos. Caray. Si es así y pensando en el supuesto de que ganara las elecciones 2012, ¿veríamos de nuevo al país mirar hacia a tras para hincarse ante el clero? Seguramente sí.

Si tanto se quejaron de Fox cuando le besó la mano al Papa, después podríamos ver a Obrador arrodillándose ante Joseph Ratzinger y entregando al país a los pies de Su Majestad. ¡Qué barbaridad!

El caudillo y su pueblo, perdón, su grupo de asesores están obligados a actuar con cautela, y ya lo hacen, aunque este desacierto se les fue de las manos. No es permisible ni tolerable coquetear así con una religión, porque entonces deberá hacerlo con todas.

El Islam es una opción que yo propongo, o si se desea el Judaísmo, incluso habría que considerar religiones como la Luz del Mundo, a la que pocas veces se hace referencia. México es un Estado laico, y así debe seguir por más que haga falta sofisticarle.

Los valores humanos no deben fincarse en religión alguna, sino en las más elevadas y trascendentales aspiraciones humanas.

Opinión Virtual: www.youtube.com/joseisabeles

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