viernes, 13 de octubre de 2017

Realidades por descubrir

José Isabeles

Cuando James Clerk Maxwell delineó su teoría de las ondas electromagnéticas, en el siglo XIX, abriría paso a descubrimientos sin precedentes. Las ondas electromagnéticas son hoy fundamento de la radio, alarmas en vehículos, televisión, telefonía, rayos X, o del funcionamiento de un microondas. La ciencia avanza, el progreso se ha hecho presente con todas las limitaciones que muestra el ser humano, sin embargo el progreso no se ha democratizado en todo el mundo.

A propósito del descubrimiento de las ondas gravitacionales (que predijo Alberto Einstein hace 100 años), según anunció David Reitze, director ejecutivo del Observatorio por Interferometría Láser de Ondas Gravitacional (LIGO, por sus siglas en inglés); tenemos un nuevo hito en la historia de la ciencia y con beneficios aún por explorar. Lo que es posible estudiar a partir de ahora, con este descubrimiento de ondas de la gravedad, es un conocimiento más preciso del Universo, a través del cual escuchemos “cosas que nunca hemos imaginado”, en palabras de Reitze (BBC, 11 de febrero 2016).

Se ha dicho ya, que Einstein tenía razón sobre la existencia de este tipo de ondas, y ahora, con este acontecimiento se inicia una nueva fase en el mundo de la astronomía. De acuerdo a las pruebas, detectores en 2 continentes separados por miles de kilómetros, registraron en agosto pasado “señales de ondas gravitacionales de un par de agujeros negros colisionando”, con base en información divulgada por medios como El Periódico, de Guatemala. En el proyecto colaboran el Observatorio de Ondas Gravitatorias Virgo y LIGO.

Para el físico y divulgador Paul Davies (Reino Unido, 1946), ahora será como tener un tercer ojo para mirar al cosmos, como “tener delante un libro de texto que confirma todo lo que esperábamos” (en entrevista para Ibercampus.es). Se resalta actualmente el uso de telescopios o radiotelescopios, pero esto abre la posibilidad “a un tipo completamente nuevo de astronomía”, comenta Davies, y es que “ya no se trata de entender el espectro electromagnético, porque las ondas gravitacionales son un fenómeno completamente distinto”, explicó.

En definitiva, podemos pensar que este descubrimiento nos puede lanzar al descubrimiento de otras realidades, o si se quiere ver así: a la construcción de nuevos entornos, ambientes, o contextos; hablamos de otras realidades, de infinitas posibilidades aún sin explorar. Por eso, en hora buena para la humanidad.


Twitter: @joseisabeles

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